
Los muebles básicos del dormitorio son la cama, la mesa de noche donde se colocará una lámpara y el armario o lugar de guardado, apto para ropa y accesorios.
En algunos casos, principalmente en dormitorios de niños y adolescentes, se incorpora un área con escritorio y espacio para el ordenador y el estudio.
El principal elemento de un dormitorio es la cama, dispuesta de manera que nos permita tener espacio suficiente para otras actividades (dejar no menos de 60 cm. de espacio a cada lado para circular libremente).
Junto a la cama siempre debe ir la mesa de noche, una a cada lado si se trata de una cama de matrimonio.
Técnicamente debe existir un triángulo de circulación entre la cama, el armario y la puerta de entrada. Este espacio virtual no debe estar obstaculizado por ningún objeto o mueble.
Las variedades de camas son muchas: con espaldar o sin espaldar; sommiers o colchones, en distintos diseños, estilos, tamaños y materiales.
Es importante elegir con criterio e información una buena cama, ya que no es sólo un simple objeto de decoración.
Piense que después de un día de trabajo, su cuerpo necesita un descanso reparador.
Un detalle importante de la cama es el espaldar. Deberá guardar la misma línea de decoración y combinar con la pintura y los cortinados. Elija uno que sea lo suficientemente cómodo como para apoyarnos al leer, desayunar o ver televisión.
También es importante disponer algunos muebles complementarios, siempre elegidos en función del espacio y acordes al resto de la decoración: una cómoda, algún sillón o silla elegante, una chaisse longue, un dressoire, un biombo, etc.
El Dormitorio de un Adolescente mayor de 15 años
De acuerdo a las posibilidades del espacio y distribución de puertas, armarios y ventana, dé vuelo a su imaginación para crear distintas situaciones en distintos rincones del cuarto de su hijo.
Trate de cubrir las necesidades de su hijo adolescente en función de sus actividades y sus gustos..
En una superficie entre 25 y 30 m2 puede generar zonas diferenciadas: de descanso, de estudio y trabajo, de recreación multimedia, la biblioteca y una zona de guardado tipo closet.
Puede destinar un rincón armando un pequeño gimnasio.
Defina cada área por función y delimítelas con los muebles , la iluminación , puede también trabajar en gradientes de color, y algún elemento decorativo elegido por su hijo .
Puede elegir una decoración temática; si su hijo ama el windsurf, destine una zona para su tabla y decoración relativa al océano y al deporte.
En la habitación de un adolescente puede jugar con desniveles; armar el lugar de la cama en una altura mas elevada y dominando el cuarto.
La luz puede constituirse en un elemento importante del diseño interior del dormitorio para adolescentes.
Puede armar un emparrillado metálico de mallazo en un sector donde el joven cuelgue diversos objetos de uso – por ejemplo para el ordenador-, y que posea una iluminación detrás para dar un efecto especial al sector.
Darle un desnivel al techo generando una especie de cajón de luces y donde se pueden ubicar los parlantes del equipo musical puede ser una alternativa interesante.
Piense en colocar comandos de luces y equipo de música para operar desde la cama, eso le agradará sobremanera a su teenager.
Defina las áreas también con diferentes suelos. Una moqueta en tono acorde al resto de la decoración cerca de la cama, suelos de madera en el sector del ordenador.
Un mueble en acrílico con luces puede dar un toque original.
Otro de los elementos destacados del espacio es la gráfica elegida para una o mas paredes de la estancia.
Es indispensable que los materiales aseguren durabilidad ante el uso intenso, sobre todo por tratarse de personas jóvenes que suelen ser más despreocupados.
Las cortinas de tipo panel oriental (paneles deslizables laterales que circulan de punta a punta) pueden ser una solución atractiva.
También puede agregar un sistema de black out a control remoto.
Un cuarto para adolescentes entre 11 y 13 años
Los chicos de 11 y 13 años que han dejado de ser niños pero aún no alcanzan la adolescencia, ya demandan un cambio en su dormitorio que sea paralelo a los cambios que está viviendo en su cuerpo y en su mente.
Estos consejos de decoración de dormitorios vienen muy bien para solucionar el problema:
* Use colores pasteles: verdes, azules, beis, rosado, lavanda, crema y la gama de los tostados.
Para darle calma agregar tonos intermedios de azul.
Si es tímido o tranquilo, dele un touch de audacia con colores vivos, jugando con las gamas de los amarillos, naranjas y rojos. Un dormitorio en color celeste con una pared pequeña en rojo puede quedar muy moderno, y esto es fácilmente aceptado por los niños.
* Aliente sus sueños y ambiciones: cuelgue las pruebas de sus éxitos, premios, fotos, u objetos que para él sean valiosas o estén vinculadas con sus gustos y pasiones.
* Armarios prácticos y modernos: algo muy importante es disponer de mucho espacio para guardar cosas para que pueda disfrutar de su habitación sin que le moleste el desorden. Instale cajoneras y libreros que estén al alcance de la mano. No hay que olvidar que la mayoría de los jóvenes son algo perezosos.
* Atraer el buen sueño: para que duerma bien, coloque la cama contra una pared, mirando a la puerta. Una cabecera de cama de madera le hará sentir protegido.
Proteja las puntas y esquinas de los muebles con parches de tela de colores.
Los adolescentes son torpes porque su cuerpo crece rápido y no tiene acomodada su imagen corporal.
Si el techo es bajo, píntelo de tonos azul claros, con motas blancas que imiten nubes. Si el cuarto es pequeño elimine los muebles grandes y pesados.
* Deje entrar a la naturaleza: dele alegría al cuarto con mucha luz natural. Colocar por lo menos una planta en el ambiente para dar energía.
Propóngale que pinte una maceta o recipiente para la planta, con el diseño y los colores que más le gusten. Que pinte un cuadro o realice algún trabajo para que se luzca en una pared. Una pecera es otro detalle que seguramente su hijo aceptará en su habitación.
Frescura y perfume bajo la sombra protectora de la pérgola
En zonas exteriores donde se necesita un área de sombra, las pérgolas constituyen una adecuada solución para ubicar en aberturas orientadas al oeste o al sur, donde se necesitan filtros que atenúen el efecto del sol sobre ellas.
Al proporcionar sombra, la pérgola crea una zona intermedia de ¨colchón¨ entre la superficie cubierta y el exterior, y refrigera naturalmente la vivienda, además de regalarnos un nuevo ámbito de estar durante todo el día, muy agradable en las tardes de verano.
Pérgola de madera
Puede estar ubicado por ejemplo en el patio del contrafrente de la vivienda.
El ¨techo verde¨ genera una zona de estar y para comer al aire libre.
El sistema de encastre es de tirantes a media madera, que van dentados, luego encolados y atornillados.
Medidas de los tirantes: 2 x 6 pulgadas.
Las maderas aptas son las de mayor dureza.
Una vez terminado el armado, la madera debe ser tratada con un producto protector funguicida y pintado con barnices para exteriores.
Pérgola metálica
Esta pérgola es de estilo colonial, con arco de medio punto, construida con caño redondo de hierro.
Puede estar ubicada en un jardín creando una zona de reposo y relax.
El dibujo pertenece a una pérgola construida en el jardín de una antigua casa. Posee una superficie de 8,75 m2 ; con las mediadas 3,5 m x 2,5 m.
Altura: 2 m y 3,25 m en el centro del arco.
La estructura está formada por tubos de sección circular de diámetro 2 mm.
La cubierta es un mallazo por donde va adhiriéndose la vegetación produciendo una sombra agradable y refrescante.
Pintura sintética especial para exteriores.
Read the rest of this entry »
La pintura determina la personalidad de una casa.
La elección de los colores puede ir desde tonalidades frías a cálidas, modificado el carácter del ambiente.
Eligiendo colores
Para conseguir equilibrio visual, las tonalidades de las paredes deben ser opuestas a los colores de los materiales del mobiliario predominante (fríos versus cálidos).
Materiales fríos son: metal , vidrio, cristal, mármoles blancos y grises.
Materiales cálidos son: maderas, entelados como la rafia y los mármoles marrones y beis.
Al momento de elegir el color para la pared, tenga en cuenta el del suelo, que ocupa una importante superficie. Si es de madera, conviene ‘enfriar’ con blancos, verde ácido o tonalidades lavanda.
Conviene partir de un color principal, predominante, y cortarlo en ángulos con otro complementario. Por ejemplo, si el predominante es un tono amarillo suave, puede elegir un malva asociado.
Si en la decoración de su sala ha pensado en colocar una moqueta, o si tiene el respaldo de su cama tapizado con un entelado, tenga como base estos elementos y de acuerdo al tono predominante, combine con una tonalidad acorde para sus paredes. Por ejemplo, para una alfombra con predominancia de colores terrosos, va muy bien una pintura amarilla en los muros.
En la misma gama
En ambientes con recortes, como los que tienen librero de madera, la pared que acompaña puede destacarse con un color frío como un azul en diferentes gamas o un verde engamado.
Si debe pintar una habitación con recortes, dientes, nichos, huecos para radiadores, utilice el mismo color en dos o tres gamas.
Esos detalles
Si el alicatado de baño y cocina son viejos o de color feo, existen pinturas especiales para cubrirlos y darles nueva vida.
En ambientes con empapelado, conviene quitar todo el papel y cuidar de eliminar todo rastro de pegamento antes de pintar. Si pinta sobre papel, se arruga y se levantan las puntas.
Las lámparas con pantallas dan una luz amarillenta que modifica todos los colores del ambiente. El azul se torna verde y el verde se amarrona. La luz halógena blanca resalta los colores sin cambiarlos.
El gusto por lo étnico
Hay quienes prefieren pintar sus habitaciones con colores neutros: crudos, blancos, marrones oscuros y grises, acordes con las ondas japonesa y africana, que mandan con esa gama. Tal elección puede dar un clima muy severo; por eso es recomendable, si os gusta esa decoración, dejar un ángulo o un sector de la casa con esa nota étnica donde podrán generar el rincón japonés o africano.
Los colores en las habitaciones
Para un dormitorio de adulto se aconseja la elección de colores que trasmitan calma y serenidad para poder conciliar el sueño después de un día ajetreado. Pueden ser malvas suaves, azules, o amarillos muy claros.
Para el cuarto de los niños, puede optar por los verdes ya que son alegres, combinados con rosados y celestes que se pueden tomar como complementarios. Si usa cenefas tenga en cuenta el color base y busque combinaciones en la gama elegida.
En ambientes de dimensiones mas grandes se pueden aplicar colores mas fuertes. No se olvide que los colores oscuros achican y los claros aportan luminosidad y amplitud. Si elige un tono neto y fuerte, úselo solamente en una pared para que no sea agobiante y cansador; combine esa pared protagonista con las otras en tonos suaves, claros y neutros.