La pintura determina la personalidad de una casa.
La elección de los colores puede ir desde tonalidades frías a cálidas, modificado el carácter del ambiente.
Eligiendo colores
Para conseguir equilibrio visual, las tonalidades de las paredes deben ser opuestas a los colores de los materiales del mobiliario predominante (fríos versus cálidos).
Materiales fríos son: metal , vidrio, cristal, mármoles blancos y grises.
Materiales cálidos son: maderas, entelados como la rafia y los mármoles marrones y beis.
Al momento de elegir el color para la pared, tenga en cuenta el del suelo, que ocupa una importante superficie. Si es de madera, conviene ‘enfriar’ con blancos, verde ácido o tonalidades lavanda.
Conviene partir de un color principal, predominante, y cortarlo en ángulos con otro complementario. Por ejemplo, si el predominante es un tono amarillo suave, puede elegir un malva asociado.
Si en la decoración de su sala ha pensado en colocar una moqueta, o si tiene el respaldo de su cama tapizado con un entelado, tenga como base estos elementos y de acuerdo al tono predominante, combine con una tonalidad acorde para sus paredes. Por ejemplo, para una alfombra con predominancia de colores terrosos, va muy bien una pintura amarilla en los muros.
En la misma gama
En ambientes con recortes, como los que tienen librero de madera, la pared que acompaña puede destacarse con un color frío como un azul en diferentes gamas o un verde engamado.
Si debe pintar una habitación con recortes, dientes, nichos, huecos para radiadores, utilice el mismo color en dos o tres gamas.
Esos detalles
Si el alicatado de baño y cocina son viejos o de color feo, existen pinturas especiales para cubrirlos y darles nueva vida.
En ambientes con empapelado, conviene quitar todo el papel y cuidar de eliminar todo rastro de pegamento antes de pintar. Si pinta sobre papel, se arruga y se levantan las puntas.
Las lámparas con pantallas dan una luz amarillenta que modifica todos los colores del ambiente. El azul se torna verde y el verde se amarrona. La luz halógena blanca resalta los colores sin cambiarlos.
El gusto por lo étnico
Hay quienes prefieren pintar sus habitaciones con colores neutros: crudos, blancos, marrones oscuros y grises, acordes con las ondas japonesa y africana, que mandan con esa gama. Tal elección puede dar un clima muy severo; por eso es recomendable, si os gusta esa decoración, dejar un ángulo o un sector de la casa con esa nota étnica donde podrán generar el rincón japonés o africano.
Los colores en las habitaciones
Para un dormitorio de adulto se aconseja la elección de colores que trasmitan calma y serenidad para poder conciliar el sueño después de un día ajetreado. Pueden ser malvas suaves, azules, o amarillos muy claros.
Para el cuarto de los niños, puede optar por los verdes ya que son alegres, combinados con rosados y celestes que se pueden tomar como complementarios. Si usa cenefas tenga en cuenta el color base y busque combinaciones en la gama elegida.
En ambientes de dimensiones mas grandes se pueden aplicar colores mas fuertes. No se olvide que los colores oscuros achican y los claros aportan luminosidad y amplitud. Si elige un tono neto y fuerte, úselo solamente en una pared para que no sea agobiante y cansador; combine esa pared protagonista con las otras en tonos suaves, claros y neutros.
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